La gente que me gusta

Vía Cultura Yôgi en Santo Domingo, de Johnny Martínez, que a su vez lo transcribió del libro “El éxito Organizado“, de Gabriela Santermer, instructora del Método DeRose

Cuanto crédito! pero siempre vale la pena citar a los amigos
que nos muestran estas cosas... ;)

Mahá abrazo gregario! Foto: Natalia Sanmartín Gil

Mahá abrazo gregario!
Foto: Natalia Sanmartín Gil

Aparentemente a Benedetti le gustaban los practicantes del Método DeRose

La gente que me gusta

Primero que todo
me gusta la gente que vibra, que no hay que empujarla, que no hay que decirle que haga las cosas,
sino que sabe lo que hay que hacer y que lo hace en menos tiempo de lo esperado.
Me gusta la gente con capacidad para medir las consecuencias de sus acciones,
la gente que no deja las soluciones al azar.
Me gusta la gente estricta con su gente y consigo misma,
pero que no pierda de vista que somos humanos y nos podemos equivocar.
Me gusta la gente que piensa que el trabajo en equipo, entre amigos,
produce más que los caóticos esfuerzos individuales.
Me gusta la gente sincera y franca, capaz de oponerse con argumentos serenos y razonables.
Me gusta la gente de criterio, la que no se avergüenza de reconocer que no sabe algo o que se equivocó.
Me gusta la gente que al aceptar sus errores, se esfuerza genuinamente por no volver a cometerlos.
Me gusta la gente capaz de criticarme constructivamente y de frente; a éstos los llamo mis amigos.
Me gusta la gente fiel y persistente, que no desfallece cuando de alcanzar objetivos e ideas se trata.
Me gusta la gente que trabaja por resultados. Con gente como ésa, me comprometo a lo que sea,
ya que con haber tenido esa gente a mi lado me doy por bien retribuido.
Mario Benedetti

Parar para crecer

Publicado por Infobae, 5·11·2009

822772552_db29b9b06eFoto: Flickr - Subida por Photo Mate Kitt

Cuando queremos conquistar algo, indiscutiblemente tenemos que concentrarnos, hacer foco, realizar acciones concretas. En esos casos, que ocupan gran parte de nuestros objetivos y nuestro tiempo, siempre viene bien tener algún sistema para organizarnos y reducir la dispersión.

Pero no podemos dejar de lado que las realizaciones son una manera de evolucionar, aunque no la única posible. La alta productividad evidentemente es útil para prosperar en determinados aspectos. Sin embargo, es importante observarse continuamente, para saber hasta qué punto uno rinde más si se exige más, y cuándo todo el sistema se transforma en un círculo vicioso que acaba conduciéndonos hacia el estrés y la saturación.

Antes de llegar a ese punto, hay muchísimas opciones que nos permiten evolucionar como personas en forma balanceada. Una elección válida es practicar alguna disciplina que abarque calidad de vida y desarrollo personal (en mi caso, he elegido el Método DeRose). Paralelamente, una posibilidad enorme de crecimiento se presenta cuando viajamos.

Una pausa en el camino

Encontramos una buena oportunidad para crecer cuando abrimos los horizontes y nos disponemos a conocer nuevos lugares, culturas diferentes, otros amigos. Si las capitalizamos bien, este tipo de experiencias nos acomodan en otro punto de vista, permitiéndonos reafirmar o revisar valores y creencias para modificar lo que haga falta.

Corto o largo, acompañado o solitario, ir cerca o lejos… cada viaje será una invitación a interrumpir el ritmo de la rutina cotidiana para ampliar la perspectiva. Viajar es un excelente catalizador evolutivo.

Es común que durante un viaje se produzca el fenómeno de “parar para ver”. Hagamos un paralelismo: es como si nuestra vida diaria fuese un tránsito a través de un sendero angosto entre dos aldeas de montaña e, independientemente de la prisa en llegar de un lugar a otro, detuviéramos por un instante la caminata para apreciar la belleza de la naturaleza alrededor, generando un momento mágico, especial, en el que por un instante todo se detiene y somos capaces de percibir los aspectos más sutiles del universo que nos rodea. Después de eso, no veremos el camino con los mismos ojos. Una travesía bien aprovechada es exactamente como ese impasse.

Muchas veces la distancia más corta entre dos sitios nos aleja de la ruta más bonita. Apreciar la belleza que existe dentro y alrededor de nosotros demanda un sendero más largo, dar algún rodeo, detenerse unos minutos.

Dentro de la atribulada vida urbana de estos días, un viaje es una excelente opción para parar un poco. Y crecer.

http://www.infobae.com/weblogs_post/4473-Natalia-Sanmartin-Gil-Parar-crecer

Técnicas para enfocar la atención

Publicado en Infobae, 30·10·2009

2398894850_feed1478faFoto: Flickr - Subida por Alfanhui

En un post pasado hablamos de la atención, el foco y la productividad. Nos había quedado pendiente pasar a la acción, con técnicas que cualquiera puede realizar durante algunos minutos para acumular energía y concretar tareas.

A fin de mejorar nuestra capacidad de concentrarnos, es útil trabajar para ser más concientes. Por un lado, porque eso nos va a permitir evitar las interrupciones y por otro, porque a mayor lucidez, mayor productividad.

Tratá de seguir la secuencia propuesta durante por lo menos cuatro semanas, sin saltear pasos, ya que cada uno tiene un sentido específico y es la progresión del conjunto lo que contribuirá a desarrollar la concentración.

Primera semana: conciencia de la respiración

Comencemos por lo más simple. Sentate en una posición confortable, cerrá los ojos y prestá atención a tu ritmo respiratorio. No lo modifiques, simplemente observalo. Al cabo de unos segundos, por el mero acto de examinarlo, se irá tornando más pausado.

Evitá la tentación de distraerte. Durante por lo menos cinco minutos no ocupes tu cerebro con ninguna otra cosa que no sea concienciar la entrada y la salida de aire de los pulmones. Si aparecen pensamientos inoportunos, no te incomodes. Postergalos por unos breves instantes, manteniendo la atención enfocada en el flujo respiratorio.

Practicá esto varias veces al día, en diferentes circunstancias. Observá cómo varía tu respiración según la hora, el estado emocional, las comidas y cualquier otro factor.

Segunda semana: ritmo respiratorio

Habiendo conquistado la técnica anterior, avanzá modificando voluntariamente el ritmo de tu respiración. Empezá con un tiempo corto. Inspirá en tres segundos y exhalá en otros tres. Mantené ese ritmo constante durante cinco minutos.

Cuando domines esto totalmente, sumá tres segundos entre la inspiración y la exhalación. Cada ciclo respiratorio te estará insumiendo nueve segundos. Recordá no distraer tu atención.

Si conseguís mantener firme esta cadencia durante el tiempo que le dedicas a la técnica, ya estás listo para pasar al próximo paso.

Nota: si tres segundos te resulta un período demasiado breve, aumentálo según tu capacidad pulmonar, manteniendo la proporción entre las fases del ciclo respiratorio.

Tercera semana: abstracción sensorial

Seguimos trabajando en lapsos de cinco minutos. Vamos a utilizar un reloj analógico con segundero (necesitará escuchar el tic-tac) y una fuente de sonido que emita una melodía homogénea (sin altos ni bajos, preferentemente sin voz)

Manteniendo la concentración en el sonido del reloj, comienzá a elevar el volumen de la música. Cuando ya esté al máximo, apartá un poco el reloj de tu cuerpo, sin dejar de escucharlo.

Otra opción, si no podés aumentar el volumen de la música, es simplemente cerrar los ojos y tratar voluntariamente de dejar de escuchar sonidos externos. Es menos simple de lo que parece, pero no imposible. Necesitarás hacer foco y no distraerte.

Tercera semana: técnica de concentración

Sentate confortablemente y cerrá los ojos. Visualizá un triángulo. No dejes que tu pensamiento se disperse. Mantené la imagen nítida y sin interferencias.

Cuando consigas permanecer cinco minutos, dale un color al triángulo (son preferibles los colores fríos, como el celeste). Luego, dale un color al fondo. Por último, cambiá mentalmente la figura visualizada, siempre sin distraerte.

Aquí termina la progresión de cuatro semanas. No te preocupes si necesitás demorar alguna de las etapas. Tomate el tiempo que precises.

Para alcanzar resultados aún más profundos, es recomendable seguir realizando diariamente la técnica más avanzada que hayas conseguido.

Para finalizar, siempre es bueno remarcar que el Método DeRose es una propuesta cultural, un entramado de conceptos y técnicas con raíces milenarias. Desde el primer contacto se aprenden una gran cantidad de técnicas de este tipo, simples pero poderosísimas cuando son incorporadas a la vida cotidiana.

Bibliografía consultada: Yôga Avanzado, DeRose, Ed. Deva’s, Bs. As., 2003

http://www.flickr.com/photos/alfanhui/2398894850/

Enfocar la atención

Vía Infobae, en el blog Yôga Antiguo

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Foto: Flickr - Subida por peter_hasselbom

Todos sabemos qué es la iniciativa, pero hablemos hoy de un concepto diferente, que llamaremos (bienvenido el neologismo) “acabativa”. Si la iniciativa es la capacidad de comenzar algo, la acabativa sería la suma de habilidades que nos permiten terminarlo.

Mantener nuestra atención en una tarea hasta concluirla es un aspecto fundamental para la realización. Aunque esto parezca una obviedad, no siempre es fácil de llevar a cabo. En general, para la mayoría de las personas, la dispersión es el factor que sistemáticamente merma la capacidad de concretar lo que se proponen.

Las fuentes de dispersión están en todas partes. Frente a la computadora, en forma de e-mails, de redes sociales, de feeds y cientos de otras. Fuera de la computadora, el teléfono, otros asuntos a tratar, la demanda de atención de nuestros compañeros de trabajo o estudio. A veces, si no hay nada más, simplemente el plano mental se desconecta y divaga por unos instantes.

Pero ¿cuánto tiempo podemos (en forma saludable) mantener la atención enfocada en una única cuestión? Para responder esta pregunta es importante que sepamos que el cerebro registra cientos de miles de eventos simultáneamente, pero “atendemos” al objeto u objetos en que nos enfocamos, dejando los demás en segundo plano.

Por un momento hagamos una analogía entre nuestro cerebro y una cámara fotográfica que tiene un poderoso zoom. Lo que enfoca el zoom es aquello a lo que le prestamos atención. Lo que queda fuera de foco no deja de existir: simplemente, en ese momento, no es lo más importante.

Imaginemos ahora que la lente de esa cámara está enfocando y desenfocando todo el tiempo, sin elegir un motivo determinado, sin dar tiempo a concretar la fotografía. Así, se asemeja a una persona con mucha iniciativa, pero sin acabativa. La dispersión evita la conclusión. En cambio, tomar una foto demanda elegir el objeto, hacer foco, encuadrar, disparar. Para eso tuvimos que, necesariamente, concentrarnos durante un lapso determinado.

Es evidente que el tiempo que dediquemos a cada cuestión dependerá tanto de nuestra atención como de la naturaleza de la tarea. De todos modos y aunque esto varía para cada individuo, es bueno distraernos un poco cada más o menos 40 minutos, descansar unos instantes de lo que estemos haciendo y luego retornar con energías renovadas.

Los objetivos a largo plazo demandan una atención sostenida durante más tiempo. Principalmente con ellos es como ponemos a prueba nuestra constancia, determinación y capacidad de finalizar lo que hemos comenzado.

La buena noticia es que estas habilidades pueden entrenarse. La práctica de técnicas de concentración y meditación es una de las herramientas con las que se trabaja en el Método DeRose.

El propio DeRose, en su libro Yôga Avanzado, esclarece esta cuestión: “Todo se basa sencillamente en ejercitar la concentración dos o más veces por día, haciendo que la mente se eduque y deje de dispersarse todo el tiempo. El alimento de la mente es la diversificación. […]

Si usted niega a su mente esa dispersión compulsiva, ella primero va a reaccionar como una criatura (que lo es) y va a hacer un berrinche, va a patalear y a decir que quiere parar el ejercicio, que quiere salir, que quiere dispersarse pensando en otra cosa, haciendo otra cosa, ¡cualquier otra cosa! Después, poco a poco, se irá disciplinando y conseguirá extraer un placer muy especial al permitirse permanecer algunos instantes todos los días haciendo una catarsis consistente en derrochar lo más escaso y precioso que tenemos: el tiempo. […]

Mientras está hablando, trabajando, estudiando, viajando, divirtiéndose, está recibiendo información del exterior. Para tener insights es preciso parar todo y permanecer sin bombear registros de afuera hacia adentro. Sólo así conseguirá invertir el flujo de la percepción y hacer aflorar lo que está en su interior. Es ahí donde se ubica la creatividad artística o empresarial. Es ahí donde surge el autoconocimiento.”

En un próximo post, abordaremos algunas técnicas para poner esto en práctica.

Como establecer nuevos hábitos y rutinas

Vía Hábitos Vitales

rutinas

De vez en cuando recibo emails de lectores preguntándome por la mejor manera para establecer nuevas rutinas y hábitos. Para mí no hay una manera segura y como todo en la vida hay que probar para encontrar las maneras que funciona para tí.

Aún así creo que hay algunas cosas que se deberían tener en cuenta a la hora de establecer nuevas rutinas:

Empieza pequeño

Es muy fácil intentar establecer demasiadas nuevas rutinas a la vez. Puede que funcione una semana pero después todo cae y el fracaso suele ser muy duro. Yo lo sé por propia experiencia intentando establecer nuevos hábitos y fracasando completamente.

El truco es empezar con algo muy pequeño. Enfócate en establecer una pequeña y sencilla rutina en tu vida y date 3 semanas para realizarlo. P ej, en vez de establecer una rutina diaria para estudiar, intenta aislar un pequeño bloque de tiempo dedicado a solamente leer. O en vez de establecer una rutina de madrugar haciendo muchas cosas, enfócate en solamente una actividad después de despertar.

Tómate el tiempo para pensar sobre una rutina sencilla que te gustaría establecer. Una vez realizadas e interiorizadas un par de rutinas sencillas puedes intentar con rutinas más complejas.

Establece recordatorios eficientes

Esto es clave. Una de los problemas más comunes con establecer nuevas rutinas es simplemente acordarse de ellos! Romper con rutinas ya establecidas es difícil.

La verdad es que, el reto en establecer nuevas rutinas es romper con los viejos. Quizás no has pensado en ello pero tus mañanas p ej ya tienen unas pautas con rutinas ya muy establecidas, son sutiles pero fuertes.

¿Como puedes romper con esa rutina ya establecida? Una de las mejores maneras es  pensar en el cambio de rutina concientemtene a la hora que necesitas cambiar. Lo mejor es utilizar recordatorios.

Suele ser difícil saber exactamente cuando y dónde necesitas el recordatorio así que sugiero que intentes con varios tipos de recordatorios cuando intentes arrancar una nueva rutina. P ej, si quieres empezar correr cada mañana cuando te levantas, intenta poner los zapatos de correr en un lugar dónde los ves nada más levantarte. O poniendo post-its en varios lugares dónde sueles pasar tus mañanas. Pon los zapatos al lado de la cafetera, pon post-its en la nevera, en la puerta. Pronto descubrirás cual de todos esos recordatorios siempre funciona para que rápidamente puedas reducir el esfuerzo para enfocarte en ese recordatorio.

Repite hasta que es natural

Reemplazar una rutina con otra suele tomar su tiempo, debes calcular con uno a dos meses. Hasta cumplido ese tiempo estás en la zona de riesgo para caer en tu vieja rutina sin haberse establecido la nueva.

Una buena señal es cuando el recordatorio que has preparado para ti mismo empieza a formar parte de la rútina.  Es una buena señal porque significa que has adaptado a la nueva rutina. Lo próximo para asegurarte que la nueva rutina es algo natural en tu vida es quitar recordatoros inconvenientes.

Añade un nuevo hábito por vez

Una vez logrado establecer una nueva rutina, añade otra. Repite el mismo procedimiento, encuentro una rutina que realmente quieres adquerir y organiza un grupo de recordatorios.

Añadir nuevos hábitos y rutinas en tu vida es como aprender idiomas, resulta más fácil con cada nuevo idioma que aprendes.

Leé este artículo en su contexto original

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A pedido del público: hamburguesas de lentejas

Hola Natalia, no sé si te acordás de mi. Hace mucho empecé a practicar con vos en Megatlón. Ya pasó bastante tiempo de éso… Te cuento que estoy buscando la receta de las hamburtejas y no la encuentro por ningun lado. Tenés una para pasárme???
Desde ya, gracias.
Mati

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Bueno, a pedido de Matilde va la receta de las hamburguesas de lentejas. Son muuuy ricas, espero que las preparen y las disfruten.

2749596845_eb8b5a6a8eFoto: Flickr. Subida por vista-se

Ingredientes

  • Lentejas, ½ kg.
  • Zanahoria, 2
  • Cebollas, echalote o cebolla de verdeo, ¼ kg.
  • Semillas de sésamo o girasol (si tenés, agregále. No son indispensables pero sí riquísimas)
  • Pimienta de cayena o peperonccino, a gusto
  • Comino en grano, a gusto
  • Romero u otras hierbas aromáticas secas, a gusto
  • Uno o dos huevos, para unir todo (se puede reemplazar por salvado de avena)
  • Pan rallado, la cantidad que haga falta
  • Aceite de oliva extra virgen, primera prensada en frío, sólo un poquito

Preparación

  • Colocá las lentejas en la olla con agua. Cuando el agua hierva, bajá el fuego y dejá que se cuezan durante 1 h. o hasta que estén tiernas.
  • Rallá la zanahoria y picá finita la cebolla.
  • En una sartén, con un fondo de aceite freí las especias durante 1 min. Agregá la zanahoria y la cebolla y rehogá todo junto hasta que la cebolla esté doradita (ojo, que no se queme que se pone amarga)
  • Cuando las lentejas estén blanditas, pasálas a un bol. Sumá la cebolla y zanahoria rehogadas.
  • Entonces, añadí las semillas de sésamo y de girasol, el huevo batido y un puñado de pan rallado y mezclá bien. Si tenés ganas de agregar más condimentos (como curry, paprika, sal o pimienta) este es el momento.
  • Mientras está caliente, amasá bien la mezcla uniendo todos los ingredientes. Debe quedar una pasta moldeable.
  • Dejá enfriar todo. Cuando esté a temperatura ambiente, pasálo por un rato a la heladera. Ya frío, con las manos untadas con un poco de aceite, dale forma a las hamburguesas.
  • A mi me gusta pasarlas por pan rallado para que se cocinen mejor, pero no es indispensable. Si no les ponés pan rallado, untálas de los dos lados con aceite para que no se peguen.
  • Se pueden cocinar al horno o en la sartén. Como está todo precocido, es sólo calentarlas y que se dore el exterior.

Sugerencias

Se puede servir en Pan pita con sésamo, caliente, cortado al medio, untado con Chutney de Manzana o Chutney de Jengibre o Mayonesa de Garbanzos y Zanahoria sobre hojas de lechuga y rodajas de tomate.

Coloque las lentejas en la olla, vierta agua, abundandemente y lleve a fuego lento, cocer durante 1 h. o hasta que estén tiernas.
Cuando estén listas añada la zanahoria y la cebolla y cocine 10 min. más. Retire, cuele, coloque nuevamente en la olla.
Entonces, añada las semillas de sésamo y de girasol, los copos de avena, la harina integral, la salsa de soja, el huevo y mezcle bien. Luego, salpimente, a gusto.
Deje enfriar la mezcla y cuando lo esté, con las manos untadas con un poco de aceite, forme las hamburguesas. Deje reposar durante 30 min..
Unos 10 min. antes que se cumpla ese tiempo, lleve la plancha a calentar a fuego medio/alto. Después, unte las hamburguesas con un poco de aceite, en ambas caras y cocínelas, de ambos lados hasta que estén doradas.
Puede servir en Pan pita con sésamo,caliente, cortado al medio, untado con Chutney de Manzana o Chutney de Jengibre o Mayonesa de Garbanzos y Zanahoria sobre hojas de lechuga y rodajas de tomate/jitomate.

La oportunidad de dar

Por Yael Barcesat – Vía TuVerde

Dar
Foto: VivirMexico.com.

“Mucho pierde quien nada tiene: la oportunidad de dar”.

DeRose.

Dar genera fuerza. Erich Fromm aborda la dinámica de dar y recibir en su libro El arte de amar. El afirma que el placer de dar es mucho mayor que el de recibir, y eso se debe a que para dar es necesario tener. “Para el carácter productivo, dar […] constituye la más alta expresión de potencia”. El hecho de dar es, además, un ejercicio de la libertad.

Cuando uno da sin esperar nada a cambio, por el solo disfrute de la generosidad, recibe a cambio mucho más de lo que ofreció. Dar es más noble que recibir y produce más felicidad. El acto de dar tiene polaridad positiva en relación con el de recibir. Dar mueve el mundo, porque desencadena una reacción… [seguí leyendo acá]

El “beige consorcio” y la maldición del statu quo

Subo una nota publicada hoy que ejemplifica muy bien cómo los seres humanos estamos llenos de trabas y bloqueos que retardan los cambios. Paradigmas…

Por: Sebastián Campanario – Publicado en Clarín – 12·10·2009

Ahora que llega la época de planificar las vacaciones, ¿por qué no ir al mismo lugar de los últimos veranos, si no estaba nada mal? Y ese ringtone que vino con el celular de fábrica, ¿para qué cambiarlo, si no es tan molesto? Eso sí: la fiesta de fin de año de la empresa se hace en el mismo salón que en 2008, más vale bueno conocido que malo por conocer.

El “efecto statu quo”, la tendencia de los seres humanos a hacer lo mismo una y otra vez, aun cuando existen alternativas superadoras, es uno de los sesgos más dañinos de los descubiertos hasta ahora por la economía del comportamiento. Esta rama teórica, que aporta a la economía conocimientos de la psicología, estudia errores sistemáticos que la gente comete en contra de su propio bienestar económico.

“Hasta ahora, la economía del comportamiento implicó una revolución en la microeconomía, pero el aporte a políticas públicas y macroeconomía es muy incipiente”, explica Fernando Navajas, economista y profesor de la UNLP.

Justamente, el efecto statu quo está motivando la primera gran batería de medidas de políticas públicas de la administración de Barack Obama inspiradas en la economía del comportamiento. La idea: que el Estado promueva “opciones de default” -a las que la gente suele aferrarse más de lo conveniente- que sean saludables y beneficiosas para la sociedad. Un ejemplo fue generalizar la condición de donante de órganos de las personas, a menos que se haga un trámite para desactivarla. Otra en estudio es que, por default, todos deban hacerse un chequeo médico al año, que se cancela con una burocracia costosa en tiempo.

La mayoría de los ex trabajadores de Enron quedaron en la ruina absoluta porque, por default, sus fondos de pensión invertían en acciones de la compañía que desapareció. Después del caso Enron, se estableció una obligación de diversificación en los ahorros y de una revisión regular para los empleados.

En las empresas, este error sistemático causa estragos. “El efecto SQ es un gran enemigo de la innovación, debido a la tendencia a mantenernos en la zona de confort”, explica Ernesto Weissmann, director de la consultora Tandem y profesor de Teoría de la Decisión en la UBA.

Los malos esquemas de incentivos también tienen mucho que ver. “En las empresas, el error por omisión (que cometen quienes no hacen nada) no resulta castigado de igual forma que los de comisión. La gente prefiere tomar menos decisiones para evitar el riesgo”, sigue Weissmann.

En estructuras de poder atomizado, donde la mayoría tiene poca capacidad para imponer una idea pero casi todos poseen derecho a veto, el efecto statu quo anida cómodo. El arquitecto Rodolfo Livingston señaló una vez que este tipo de esquema, muy común en asambleas de propietarios de departamentos, lleva a que casi todos los interiores de edificio se terminen pintando de ese color horrible que él bautizó “beige consorcio”.

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(Gracias Dwayne por mandar la nota por mail!)

Smile, smile, smile

Sin muchas palabras, los invito a ver este video. Es una historia sencilla que muestra un modo simple de cambiar el mundo: a través de la sonrisa.