Primeramente, entrená como se describe en el video (grabrado por nuestro amigo Marco Carvalho, está en portugués, pero si le prestamos atención vamos a ver que es muy claro y comprensible). El próximo paso será cerrar los ojos y tratar de mantener esa imagen nítida en el plano mental. Si te dispersás y perdés la imagen, basta con abrir los ojos y fijar la mirada nuevamente.
Es normal si al principio conseguís sólo estar unos milésimos de segundo con la imagen fija en la mente. Con la práctica, se consigue ampliar el tiempo de concentración en una sola imagen.
Para el video, Marcos usó la llama de una vela, pero vos podés hacer lo mismo con una estrella, el sol poniente, la luna, el ÔM, un árbol, etc. Sirve cualquier objeto.
Si sos practicante de SwáSthya, al usar símbolos lo ideal es elegir alguno que tenga afinidad con nuestra escuela. Si practicás en otra escuela, seleccioná un símbolo que la misma adopte, para generar la identificación necesaria.
No uses símbolos aleatorios, que pertenecen a otras escuelas filosóficas. En el caso del SwáSthya, por ejemplo, podés usar el ÔM, el ashtánga yantra, el yôgin, el corazón con el yôgin dentro, etc. Y tratándose de otra modalidad de Yôga, usar el trazado del ÔM adoptado por tu escuela ya es un buen comienzo.
Crédito: Marco Carvalho, en SwáSthya Yôga, la cultura
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