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10 razones para ser vegetariano

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Subida originalmente por Draed

Por supuesto que hay muchísimas más… pero aquí les dejo una buena lista de 10 razones para ser vegetariano, que me pareció interesante. El site de donde saqué estos motivos es Haztevegetariano.com, lo recomiendo porque presenta una visión amplia, abarcativa y bien informativa de la cuestión. ¡Visítenlo!

Las 10 razones

  1. En los años 70, se llevaron a cabo numerosas investigaciones que demostraron que las dietas de bajo contenido graso, previenen las enfermedades cardiacas. La dieta vegetariana posee estas características, pudiendo además, revertir dichas males.
  2. Las grasas vegetales polisaturadas tienden a disminuir la presión arterial, mientras que las grasas animales la eleva.
  3. Es una buena medida para prevenir el cáncer por la cantidad de fibras presentes en la alimentación vegetariana; al facilitar la expulsión de los residuos alimenticios, se eliminan las toxinas, previniendo así el cáncer del colon. También hay muchos vegetales como el brócoli, repollitos de bruselas, la coliflor, el ajo y otros, que contienen alimentos anticancerígenos.
  4. La pasta sin carne contiene gran cantidad de carbohidratos y es el alimento preferido de los corredores porque produce una energía lenta y sostenida sin exceso de grasa o de calorias.
  5. Mientras más frutas, vegetales y cereales coma, mayor cantidad de nutrientes tendrá su organismo. Una dieta vegetariana variada y debidamente equilibrada, aporta los niveles necesarios en nutrientes que su organismo necesita.
  6. La dieta basada principalmente en cereales, vegetales y frutas, ayuda a controlar la diabetes. Los asiáticos y polinesios llevan una dieta similar y los casos de diábetes entre esta población son raros; pero cuando adoptan el modo de alimentación Occidental, los casos de diabetes se vuelven mas numerosos con las complicaciones frecuentes, como la arteriosclerosis.
  7. Los platos basados en vegetales son mas económicos, en cuanto a los costos de la frutas, piense que se está ahorrando las cuentas médicas.
  8. Las pastas y cereales son buena fuente de energía, recomendada sobre todo por los atletas y los fisioculturistas, para construir músculos y aumentar la resistencia. Contra lo que generalmente se cree, la dieta vegetariana no es pobre en proteínas.
  9. Aumentará sus conocimientos en nutrición al tomar interés en cambiar sus hábitos alimentarios y recurrir a la literatura existente sobre vegetarianismo.
  10. Es una alimentación completa porque todos los nutrientes que el organismo necesita se encuentran en el reino vegetal; las vitaminas, los aminoácidos y los minerales están presentes en los vegetales.

Fuente: Enbuenasmanos.com

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Una receta: Arroz a la Piamontesa

Esta receta es un clásico. Diego Ouje, Director de la Sede Recoleta de la Uni-Yôga (de la cual integro el equipo de Instructores) lo prepara para nuestros viernes a la noche, cuando nos juntamos instructores y alumnos, para ver una película, aprender más sobre temas relacionados con el Yôga Antiguo, cenar rico y reirnos mucho.

La receta es de mi monitor, el Maestro Edgardo Caramella. Que la disfruten!

ARROZ A LA PIAMONTESA

Ingredientes: 250 g de arroz hervido (no demasiado blando) - 3 pimientos rojos, pelados y hervidos o asados - aceite de maiz o girasol - 1 taza de queso rallado - 250 g de queso cremoso - 100 g de aceitunas negras - pimienta negra molida - nuez moscada.

Preparación: Colocar en una fuente honda el arroz, un poco de aceite, el queso rallado y abundante pimienta. Unir todo con un tenedor. Aceitar una fuente para horno y esparcir una capa del preparado. Luego, cubrir con una parte de los pimientos cortados en tiritas y rodajas finas de queso. Cubrir con otra capa de arroz y repetir la operación anterior. Terminar cubriendo con una capa fina de arroz y aceitunas negras picadas. Espolvorear abundante queso rallado.

Cocinar en horno unos minutos hasta que el arroz se dore y servir acompañado con ensaladas crudas. Se sugiere berro con tomate.

Fuente: La Dieta del Yôga. Ed. Kier. Buenos Aires. 2005

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¡Una receta!

¿Estás cansado de comer siempre lo mismo? ¿Sin ideas para aportar a tu alimentación vegetariana? O con ganas de regalarte un plato delicioso, que despierte tus sentidos…

Probá con esta riquísima receta, que además es muy fácil de preparar. Está incluída en el libro La Dieta del Yôga, de Edgardo Caramella, que además de ser especialista en la materia es mi instructor y monitor.

Papas Gratinadas

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Vas a necesitar:

  • 1 kg. de papas
  • 400 g de queso cremoso
  • 6 dientes de ajo
  • 1/2 taza de leche
  • queso rallado
  • pimienta de Cayena
  • cardamomo molido
  • nuez moscada
  • pan rallado
  • aceite de maní, girasol o maíz.

Hervir las papas, dejarlas enfriar y cortarlas en rodajas no muy finas. Aceitar una fuente horno, espolvorear con pan rallado y acomodar una capa de papas; cubrir con el queso cremoso cortado en tajadas medianas. Agregar otra capa de papas y otra de queso, y seguir así. La última capa debe ser de papas. Licuar el ajo con la leche y las especias. Cubrir las papas, espolvorear con queso rallado y dejar en el horno hasta que se dore. Acompañar con una ensalada de tomates y albahaca fresca.

Bon apetit!

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La alimentación del Yôga

Para hablar de este tema invitamos a un experto: Edgardo Caramella, pionero del SwáSthya Yôga en la Argentina, presidente de la Federación de Yôga de Buenos Aires (FIPPYBA) y autor del libro “La Dieta del Yôga”, de editorial Kier, premiado por la GOURMAND 2006 World Cookbook Awards en la categoría “Mejor Libro de Salud y Nutrición” de autor de lengua hispana de América Latina.

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“El Yôga es una filosofía que procede de la India, un país que cultiva eminentemente la alimentación lacto-ovo-vegetariana. Viajando en el tiempo a los orígenes del Yôga, hace más de 5.000 años descubrimos que aquellos antiguos filósofos prácticos basaban todo su trabajo de evolución en la ampliación de la energía. Ésa es la llave para alcanzar el samádhi (hiperconciencia), la meta de todos los tipos de Yôga. Además, el Yôga es una filosofía práctica, naturalista y que no posee teoría. Por ello el conocimiento se desarrolla exclusivamente a través de la práctica de técnicas; es un conocimiento empírico y vivencial.

Los antiguos Maestros, inmersos totalmente en esa filosofía, adquirieron un elevado grado de desarrollo de la sensibilidad, conocieron la existencia de materia sutil e incluso desarrollaron técnicas para su captación, asimilación y desarrollo, como por ejemplo los pránáyámas, la expansión de la bioenergía a través de técnicas respiratorias.

Si observamos la frase que se le atribuye a Hipócrates, ’somos lo que comemos’, es muy fácil deducir que los alimentos que ingerimos van a construir nuestro cuerpo físico, incidirán en nuestras emociones, en nuestra conducta, en nuestra psiquis, en nuestros pensamientos, en nuestros actos, en nuestra descendencia, en la especie, en todo.

Por ello, el sistema nutricional que acompaña a esta filosofía desde hace milenios está basado en la ingesta de alimentos que posean cierta forma de energía biológica que existe en la materia viva. Si incorporamos a nuestro organismo alimentos vegetales crudos, estamos brindándole células vegetales vivas con su calidad energética específica. Las plantas asimilan energía solar y la retienen en forma potencial; luego de ingerirlas, el organismo humano utiliza esa energía para sintetizar sustancias orgánicas esenciales, compensando así el propio desgaste celular.

Esta bioenergía recibe el nombre genérico de prána, es básicamente energía solar y se define como cualquier tipo de energía manifestada biológicamente. Puede ser absorbida de la luz, del aire, del agua o de los alimentos.

Pero, ¿qué es la energía? Si recurrimos a los físicos, ellos nos dirán que es el poder o la capacidad para hacer un trabajo. Aquí observamos la palabra poder, y son justamente fuerza, poder y energía los tres conceptos a los cuales estuvo unido el Yôga en la antigüedad, tal como se lee en los textos eruditos (shástras).

Esta forma de comer, que parece ser tan antigua, es la que más se acerca a las propuestas de los nutricionistas más modernos.”

Edgardo Caramella
Presidente de la Federación de Yôga de Buenos Aires (FIPPYBA)
Autor del libro La dieta del Yôga, editorial Kier, Buenos Aires
www.uni-yoga.com.ar

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